
He decidido contar en estas hojas una vida que podría llamarla “Perfecta”, pero no, no es así. Claro, tengo una mamá, un papá y tres hermanos; Vicky que es la mayor, Sebastián que es el segundo y Gaspar mi mellizo. Soy bastante distinto a ellos y hasta creo que soy un bicho raro que alberga en la misma casa y que asiste a la misma secundaria. Pero por qué mi vida no es perfecta teniendo una familia tan numerosa y que parece feliz… simple y para ser más clara soy una maldita depresiva que debe ir al sicólogo cada jueves por la tarde.
Mamá dice que estoy en la típica edad en donde la depresión es el “boom” y para ella es algo pasajero lo que me ocurre, pero si tan solo me escuchara cuando necesito hablar con ella todo sería distinto y no me sumiría en estos putos sentimientos que guardo bajo siete llaves. Papá tiene casi el mismo concepto que mamá sobre la depresión y cada vez que trata hablar conmigo termina gritándome hasta llegar al punto de tratarme de loca.
Ahora me detengo y te pregunto ¿le puedo llamar a esto perfecta vida?

0 comentarios:
Publicar un comentario